Problemas y recomendaciones relacionados con el sueño

Problemas y recomendaciones relacionados con el sueño

Preparación

Una buena preparación comienza mucho antes de irse a la cama. Evite realizar actividades difíciles o excitantes antes de acostarse. Váyase a la cama cuando sienta que le entra el sueño. Si le resulta difícil quedarse dormido, no es mala idea leer o hacer un puzzle durante un rato hasta que comience a adormilarse. Es verdad que dormirá una hora menos, pero como tardará mucho menos en quedarse dormido, la calidad del sueño será mejor.

 


Antes de acostarse

No cene muy tarde. Si el estómago esta lleno, el cuerpo tiene que hacer un gran esfuerzo para digerir los alimentos. Esto hará que su sueño sea menos reparador. Beba suficiente antes de acostarse, no se vaya a la cama con sensación de sed. No obstante, no abuse de las bebidas con cafeína, como el café, el té negro o las bebidas de cola, ni del alcohol, ya que pueden perturbar su descanso. Concluya cada noche con un “ritual” fijo, como cerrar la casa con llave, ordenar la habitación o beber un vaso de leche. Lleve a cabo las distintas acciones siempre en el mismo orden. También puede resultar beneficiosa una ducha caliente, pero deberá dársela por lo menos media hora antes. El hecho de irse quedando dormido va aparejado al enfriamiento del cuerpo: el termostato de su cuerpo reacciona ante una ducha caliente aproximadamente a la media hora con una temperatura corporal más baja, justo cuando desea quedarse dormido.

 


En la habitación

Mantenga su habitación en silencio y ordenada. El estado de ánimo con el que se encuentre en el momento justo de dormirse tiene una importancia extraordinaria para disfrutar de un buen descanso. Para ello, retire todo lo que no asocie con el descanso, como la ropa que no esté recogida y otros objetos que tengan que ver con su trabajo, como puede ser un teléfono móvil o un portátil. Procure mantener una temperatura ambiental entre 16 y 25ºC. En la medida de lo posible, en la cama no haga otra cosa que no sea dormir o prepararse para ello. Por ello, vea la televisión o lea, ya que ello no exige mucho esfuerzo y resulta relajante. Por otra parte, el sexo también puede resultar una extraordinaria preparación para el sueño.