Su descanso nocturno se puede dividir en tres fases: relajación, quedarse dormido y dormir.
Relajación
Es beneficioso para el descanso si se relaja psicológicamente antes de irse a dormir. Una cama regulable le ofrece la posibilidad de leer durante media hora en una posición cómoda (con una lámpara de lectura que sólo ilumine las páginas), o bien de ver la televisión o charlar, sin que para ello tenga que servirse de una almohada doblada u otros métodos primitivos. En un somier regulable es importante que no sólo se eleve la parte de la espalda, sino también la zona de las piernas, posiblemente con una inclinación a la altura de las rodillas. Si la zona de las piernas no se levanta, seguramente se vaya deslizando poco a poco hacia abajo.
Quedarse dormido
No es fácil pasar la transición entre estar despierto y quedarse dormido. En realidad, es un proceso más bien gradual, no abrupto. Nuestra temperatura corporal desciende y cambia la función de la memoria. Poco a poco perdemos conciencia de lo que nos rodea. Para hacer que disminuya la temperatura, el cuerpo desprende humedad en forma de transpiración. La humedad se evapora por la piel, un proceso por el que se elimina el calor del cuerpo.
Dormir
El sueño es un estado de reposo corporal y de reducido nivel de conciencia. Por lo general se admite que el sueño cumple fundamentalmente una función reparadora para el cuerpo y para el cerebro.